Viajar aumenta la felicidad más que cualquier otra compra

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Un nuevo estudio llevado a cabo por la Universidad de Standford, ha demostrado que vivimos y experimentamos el mismo grado de felicidad cuando compramos algo material o físico que cuando nos decidimos por viajar.

La cantidad de felicidad que obtenemos al comprar cosas materiales disminuye con el tiempo, mientras que los recuerdos de nuestra experiencia al viajar continúan suministrándonos hormonas de la felicidad por mucho más tiempo.

Si bien es cierto que el dinero no nos define en cuanto a quienes somos, si lo hace en cuanto a nuestras elecciones, ya que, elegimos nuestras propias necesidades a través de él para satisfacer lo que creemos nos hace felices. Pero, ¿cuánto dura esa felicidad? Con el tiempo, ese estímulo disminuye y se va sin dejar rastro. Y aunque muchos piensan que un objeto físico dura más tiempo, así como esa felicidad que nos produce, lo cierto es que no es tanto así.

Viajar, adquirir nuevos conocimiento y actividades, asistir a diversos tipos de eventos inusuales, y hasta la realización de deportes extremos: todos son una fuente ideal de felicidad para todos y cada uno de nosotros.

Comprar un auto o un celular nuevo se transformará en un objeto de posesión temporal que, con el tiempo, se volverá viejo y obsoleto, pero los recuerdos de haber vivido determinado momento no.

Y es que, según el informe, resulta que el principal impedimento para la felicidad es la adaptación. Tan pronto como compramos algo, al tiempo se vuelve ordinario y poco estimulante. Este proceso se repite una y otra vez, por lo que apostar más por los buenos recuerdos, la verdadera fuente de alegría que se queda con nosotros hasta el final de nuestros días, resulta mucho más estimulante y atractivo.

Desde Balut, te invitamos a que sigas invirtiendo en lo que más te gusta, en seguir acumulando momentos. Es momento de darle prioridad a lo verdaderamente importante, quedarnos siempre con lo que vivimos y ahí estamos nosotros para acompañarte en ese camino ¡A seguir acumulando kilómetros!

Fuente: Cultura Inquieta.

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